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¿Cómo cuidar la aspiradora para que dure más?

Autoría: Lucía Serrano, Redacción

¿Cómo cuidar la aspiradora para que dure más?

Una aspiradora que pierde potencia al cabo de poco tiempo casi nunca tiene un fallo de fábrica: en la mayoría de los casos el motor se ha visto forzado a trabajar con el filtro sucio, el depósito lleno o el cepillo enredado en pelos. Cuidarla no exige mucho tiempo, pero sí constancia, y esa constancia es la que marca la diferencia entre un aparato que dura varios años y otro que empieza a fallar a los pocos meses.

Limpia el filtro con la frecuencia que de verdad necesita

El filtro es la pieza que más influye en la vida útil del motor, porque un filtro obstruido obliga al motor a esforzarse para mantener la succión y eso acelera su desgaste. Como norma general conviene revisarlo cada pocos usos y limpiarlo en profundidad una vez al mes, aunque la frecuencia exacta depende del tipo de suelo, de si hay mascotas en casa y de cuánto se utiliza el aparato.

En los modelos sin bolsa, el filtro suele poder sacudirse y lavarse con agua si el fabricante lo permite; lo importante es dejarlo secar completamente antes de volver a montarlo, porque la humedad retenida favorece el moho y puede dañar el motor si entra agua en su interior. En los modelos con bolsa, el filtro adicional (si lo lleva) también necesita su limpieza periódica, independientemente del estado de la bolsa.

Algunos aspectos a tener en cuenta según el tipo de filtro:

  • Filtros de espuma o malla lavables: se enjuagan con agua tibia sin detergente, se escurren con cuidado y se dejan secar al aire durante al menos 24 horas.
  • Filtros HEPA: muchos no son lavables; sacudirlos ligeramente ayuda, pero si están muy saturados hay que sustituirlos, porque lavarlos puede romper la estructura que retiene las partículas finas.
  • Filtros de cartón o papel: no se lavan nunca; se golpean suavemente para soltar el polvo y se cambian cuando ya no recuperan su color original.

Tipos de filtro y su mantenimiento

Vacía el depósito o cambia la bolsa antes de que se llene del todo

Esperar a que el depósito esté completamente lleno o a que la bolsa esté a reventar reduce el flujo de aire y hace que el motor trabaje peor y se caliente más de lo normal. Lo recomendable es vaciar el depósito cuando ronda las dos terceras partes de su capacidad, no cuando ya está al límite.

Con las bolsas de tela reutilizables conviene vaciarlas al aire libre y dejarlas secar bien antes de volver a instalarlas, ya que el polvo húmedo compactado dentro de la bolsa bloquea el paso del aire casi igual que un filtro sucio. Con las bolsas de papel desechables, el cambio es más sencillo: se sustituyen y punto, pero es buena idea tener siempre alguna de repuesto comprobando antes el modelo compatible con tu aspiradora, ya que no todas las marcas usan el mismo tamaño o sistema de cierre.

Revisa el cepillo y el tubo para evitar atascos

Un cepillo con pelos, hilos o fibras enrollados en el rodillo pierde eficacia de arrastre y fuerza al motor a compensar esa pérdida de rendimiento, lo que a la larga desgasta el mecanismo de rotación. Conviene retirar manualmente lo que se haya enredado cada vez que notes que el cepillo gira con más dificultad o hace un ruido distinto al habitual.

Para esta tarea sirve de ayuda tener a mano unas tijeras pequeñas con las que cortar los hilos enrollados sin tener que desmontar toda la pieza, aunque en aspiradoras con cepillo motorizado extraíble suele ser más cómodo y más seguro desenganchar el rodillo completo, limpiarlo fuera del aparato y volver a colocarlo.

Los atascos no solo ocurren en el cepillo. El tubo de aspiración y la manguera flexible pueden acumular pelusa compactada, sobre todo en los codos, donde el aire cambia de dirección. Si notas que la succión baja de golpe aunque el filtro esté limpio y el depósito vacío, pasa algo largo y flexible (una fregona vieja de microfibra enrollada en un palo, por ejemplo) por el interior del tubo para comprobar si hay una obstrucción antes de pensar en una avería más seria.

Si los cables sueltos por casa son otro quebradero de cabeza, echa un vistazo a Cómo ordenar los cables y alargadores de casa sin gastar una fortuna para tenerlo todo más recogido.

Adapta el uso al tipo de suelo y de aspiradora

No todas las superficies desgastan igual la aspiradora, y ajustar la potencia y el accesorio a cada suelo reduce el esfuerzo del motor y alarga la vida de las piezas móviles.

Tipo de sueloQué cuidarError habitual que acorta su vida
Moqueta o alfombraUsar el cepillo motorizado a potencia media-alta y revisar el rodillo con frecuencia por el pelo acumuladoPasar siempre a máxima potencia, lo que sobrecarga el motor sin necesidad
Parqué o tarimaReducir la potencia y, si el modelo lo permite, desactivar el cepillo giratorio para no rayar la maderaArrastrar la boquilla con el cepillo motorizado activado sobre madera barnizada
Baldosa o gresUsar potencia media; no hace falta forzar el aparato porque el polvo se desprende con facilidadVaciar el depósito solo cuando ya está lleno, acelerando el desgaste del filtro
Suelos con pelo de mascotaLimpiar el filtro y el cepillo con más frecuencia de lo habitual, ya que el pelo se enreda y compacta rápidoNo revisar el rodillo hasta que deja de girar del todo

Mantenimiento según el tipo de suelo

En las aspiradoras sin cable, además, conviene no apurar la batería hasta el final en cada uso si el fabricante no indica lo contrario, y evitar dejarla cargando de forma permanente conectada a la corriente cuando no se va a usar en varios días; las baterías de iones de litio se conservan mejor con cargas parciales que con ciclos completos repetidos constantemente.

Una persona pasa el tubo de una aspiradora sobre una alfombra con estampado floral.

Cuida el motor evitando los esfuerzos innecesarios

El motor se deteriora menos cuando no se le exige trabajar en condiciones forzadas, como aspirar líquidos con un modelo que no está preparado para ello, levantar objetos grandes que puedan atascar la entrada de aire o mantener el aparato encendido más tiempo del necesario sin aspirar nada porque la boquilla está bloqueada.

Antes de pasar la aspiradora, conviene retirar del suelo monedas, clips, trozos de juguetes o cualquier objeto pequeño y duro que pueda quedar atrapado en el tubo o golpear las aspas internas. También ayuda dejar que el motor se enfríe unos minutos tras un uso prolongado, especialmente en sesiones largas de limpieza general, en lugar de apagarlo y encenderlo de inmediato para otra tarea.

Guardar la aspiradora en un lugar seco, sin doblar excesivamente el cable de alimentación ni enrollarlo demasiado apretado alrededor del cuerpo del aparato, evita que los cables internos se deterioren antes de tiempo. Si el modelo tiene un recogecables automático, es preferible dejar que el propio mecanismo recoja el cable en lugar de tirar de él con fuerza para enrollarlo manualmente.

Cuándo llevarla al servicio técnico y cuándo no merece la pena

Si tras limpiar filtro, depósito y cepillo la aspiradora sigue perdiendo potencia, hace ruidos nuevos o desprende olor a quemado, es momento de parar de usarla y valorar una revisión profesional en lugar de insistir. Un olor a quemado, en particular, es señal de que algo no va bien en el motor o en el cableado y conviene desenchufar el aparato de inmediato.

La decisión de reparar o sustituir depende sobre todo de la antigüedad del aparato y del coste de la pieza que falla. Una correa de transmisión del cepillo o un filtro de repuesto suelen ser reparaciones baratas que merecen la pena prácticamente siempre. Un motor quemado en una aspiradora ya veterana, en cambio, suele salir más caro de reparar que de sustituir el aparato entero, así que antes de llevarla al técnico conviene preguntar un presupuesto orientativo y compararlo con el precio de un modelo nuevo de gama similar.

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Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar la aspiradora por dentro?

Depende del uso, pero una limpieza completa del filtro, el depósito y el cepillo una vez al mes es un buen punto de partida en un hogar sin mascotas. Con mascotas o con más de dos personas en casa conviene acortar ese intervalo y revisar el cepillo cada pocos usos.

¿Por qué mi aspiradora huele a quemado aunque funcione bien?

Un olor a quemado suele indicar que el motor está sometido a un esfuerzo excesivo, con frecuencia porque el filtro está obstruido, el depósito lleno o el cepillo bloqueado. Conviene apagarla, dejarla enfriar, revisar y limpiar esos tres puntos y no volver a encenderla hasta comprobar que el aire circula con normalidad.

¿Es mejor aspiradora con bolsa o sin bolsa para que dure más?

Ambas pueden durar muchos años si se cuidan bien; la diferencia está en el mantenimiento, no en la durabilidad inherente. Las que tienen bolsa requieren comprar recambios con regularidad, pero el filtro suele ensuciarse más despacio; las que no tienen bolsa evitan ese gasto, pero exigen una limpieza del filtro y del depósito más frecuente y minuciosa.

¿Puedo lavar cualquier filtro con agua?

No. Solo los filtros de espuma o malla pensados para ser lavables admiten agua, y siempre hay que dejarlos secar por completo antes de volver a montarlos. Los filtros de papel o cartón no deben mojarse nunca, y muchos filtros HEPA tampoco son lavables; conviene comprobar las indicaciones del fabricante antes de meterlos bajo el grifo.

¿Cuánto tiempo seguido se puede usar una aspiradora sin descanso?

No hay una cifra única válida para todos los modelos, porque depende de la potencia del motor y del diseño de cada aparato. Como norma prudente, en sesiones de limpieza muy largas conviene hacer alguna pausa breve para que el motor no acumule calor de forma continuada, sobre todo en aspiradoras de gama básica.

Fuentes